Adelgazar comiendo pan, la dieta estrella para perder peso este verano

Evitar el pan en la dieta motiva la bajada de glucosa, elemento esencial para el organismo.
Una dieta equilibrada y ejercicio físico a diario es la fórmula magistral para bajar de peso.
Comer pan supone retención de líquidos, dejar de ingerirlo no motiva la pérdida de grasa, sólo de agua y volumen.
Para perder peso y lucir la mejor imagen sin michelines en la playa no es necesario prescindir de uno de los más deseados ingredientes culinarios: el pan. Según el médico especialista en Medicina Interna y experto en Nutrición de USP Hospital de Marbella, Félix Gómez-Guillamón Arrabal, ya no es necesario sufrir bajo las premisas de una dieta estricta, basada en proteínas, donde brillan por su ausencia los hidratos de carbono como el pan o las pastas, para reducir talla.
Así lo explica el propio doctor Gómez-Guillamón a través del libro ‘Adelgace comiendo pan’ que acaba de publicar y que saca de equívocos a todo aquel que vincule el pan con el aumento de peso.
El pan, según aclara, es un alimento rico en hidratos de carbono, fundamentalmente glucosa, además de otros macros y micronutrientes. “La gente relaciona el pan con la obesidad, estigmatizándolo como el elemento que propicia la obesidad, pero en realidad el pan al ser rico en glucosa es fundamental para nuestra dieta”, señala el doctor.
A su juicio, “la mala fama del pan proviene porque nos hace retener líquido”. Lo cierto es que por cada gramo de glucógeno -elemento precursor de la glucosa utilizado como reserva en el organismo- se acumulan dos gramos de agua. De forma que cuando dejamos de comer pan, el organismo que al necesitar glucosa para vivir, vacía esos depósitos arrastrando con ello el agua que tenía acumulada. Como consecuencia, “se pierde volumen y peso, pero no grasa, que es lo que define la obesidad”, explica Gómez-Guillamón.
